Río. Un poco. Miro a mi hijo y ríe, fuerte, a carcajadas. Lloro y él llora conmigo. Lo abrazo y él no entiende. Le hablo y no me escucha. Se muerde los dedos. Yo muerdo mis uñas. Se da de vueltas en la cama. Yo miro la pared blanca. Agita sus piernas con fuerza y seguridad. Yo las tengo rotas y con mucho dolor. Él no tiene dientes. Yo a veces no quisiera tenerlos. Intenta sentarse y sin equilibrio cae. Yo caigo aunque tengo equilibrio. Él solo balbucea palabras. Yo quisiera no tener lengua. Su corazón está nuevo. El mío está roto. Sus ojos son brillantes. Los míos no. Sus manos son tan pequeñas. Y las mías grandes. Él tiene poco cabello. Y yo lo estoy perdiendo.
Estoy afligida.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada