11 de abril de 2010

Sin título

No sabía lo que significaba estar con la panza grande. No sabía que era sentir el primer movimiento dentro de tu vientre. No sabía nada de eso. Hoy y poco a poco voy descubriendo ese pequeño mundo interior en el que se localiza mi bebé. Es un sentimiento súper indescriptible. Solo sé que amo con toda mi alma a mi bebé.

Los sin fin de peripecias que he pasado durante los 5 meses han sido infinitas. Tanto que mi bebé ha sido fuerte, muy fuerte a pesar de los tropiezos.

Y en ello está la otra mitad. Nunca entenderé, desde el otro lado de la vereda en ubicación, cuán importante puede ser para un joven leer en un análisis POSITIVO, no podría describir la sensación, la falta de reacción, las preguntas en el aire y todo lo que se te puede avecinar en ese momento.

En mi mundo pensaba que iban haber dificultades, pero nunca pensé que terminaría todo de esta manera. Tú con tus cosas primordiales, que no somos nosotros. Tú y tus tú. Tú y tu trabajo. Tú y tu desfachatez para decir las cosas que te vengan en gana. Tú y “piensa lo que quieras”.

Ayer a causa de un brinco que diste en el boulevard de una calle. Me hizo pensar que nuestras cosas (bebé y mías) ya no son importantes. Que no importa si me dejaste sola o acompañada. No importa lo que yo piense. No importa mi tranquilidad. No importa nada mío. Nada. Solo importad la quietud de sentirte bien, pero lejos de nosotros.

Pienso que las cosas no deberían ser tan malas. Yo he sido bastante paciente a pesar de mis horrores y errores, pero tú te cansaste rápido. Sin embargo, a estas alturas no podías dejarme sola, al menos siempre pensé, pensé que no lo harías. Pero me equivoqué.

Hoy he dado un paso al lado. Tú no has dicho nada. Quiere decir que esperabas que yo lo hiciera. O no sé.

Yo he pensado infinidad de cosas. Desde engaños, hasta nada de amor. No podría mentir y decir que no te amo. Eso sería estúpido. Sufro doble ahora, ni siquiera sé cómo sentirme, trate mil veces de hacerte y decirte las cosas que me enojan, de lo que te necesito en estos momentos, pero de nada valió. De nada.

Yo amé cada instante junto a ti. Ahora amo y amaré cada momento que estoy con mi bebé.