No pienso en repetirlo, porque imagino que después será para toda la vida. Mientras escribo este post tal vez me estés odiando por hacer preguntas tontas o tal vez por hacer preguntas las cuales ya sé, según tú, las respuestas. Sin embargo, así soy yo, quiero escuchar las palabras bonitas varias veces, incontables veces. Así de pesada, así de jodida soy.
Y se repitió el día siguiente, 1 de agosto, esta vez más tarde pasando la 1 de la mañana, un poco desesperada porque no sabía como avisar que podía venir a mi casa para abrazarnos y estar juntos hasta el amanecer.
Era como un cuento sin título, era como ver mimo. Solo muecas. No bulla. No risas. Solo caricias.
Fue incómodo. Fue todo. Fue nuestra primera noche viendo el amanecer.
Y cuando despertamos, ya estábamos separados. Parece que no nos toleramos dormir abrazados. Pero sí cogidos de la mano.
Imagino estar así para toda la vida (segunda parte de la primera oración, al inicio del post).



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada