Entonces pregunté ¿crees que lo hice correr?, él dijo que no. Que yo no tenía la culpa de las actitudes de él. Sin embargo, desde que estamos juntos tú has cambiado. Y vuelvo y pregunto en mi mente si en algún momento te paras y piensas: “¿qué rayos hago con ella?”. Y entonces yo pienso ¿acaso no hay más chicas?, ¿no hay alguna que te guste más que yo?, ¿las rubias no son mejores?, millones de preguntas.
Como para finalizar nuestra conversa me dijo que mientras él lo quiera, cambiará, yo lo califiqué como un bebé y él dijo que Os era un inmaduro. Y yo me había olvidado de eso, tal vez me ganó el corazón. No quisiera sentirme culpable por lo cambios. Sin embargo, es inevitable.
Perdóname por todo, por mis fallas, por ser así. Quisiera ser mejor, quisiera pintar de colores el sol, quisiera que estés apachurrándome todo el día, quisiera no cometer errores. Tal vez no sea difícil. Pero trataré de borrar/te todo y escribir de nuevo en papel blanco. Es más que una promesa (pero Os no lo sabe) y es mejor así.
Me alegró algo de la conversa que tuve hoy. Que aún puedo considerarme tu chica.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada