10 de febrero de 2009

Sin título

Hoy... leí este pedazo de algo... me gustó.

Rara vez compartíamos un beso apasionado en frente de algún curioso, según él no quería que me vean de esa forma por lo tanto no me exponía y los guardaba para cuando el amor nos hacía uno solo. Pero ésta vez algo pasó, me besó sin importarle nada, frente a Gabriel y mi hijo, finalmente sabíamos que yo era eternamente suya y él de igual manera siempre mío. Fue uno de esos besos que recibes sólo una vez en la vida y te dejan en las nubes. Mientras él me estremecía por última vez supe realmente cuánto lo sigo amando y si en algún momento lo olvidé fue por amargura y cruel distancia.-

Me voy, esta vez no volveré...pero siempre me tendrás un diescinueve de cada mes y el beso más hermoso del mundo en tus labios - me dijo con los ojos vidriosos.
Sonreí agradecida.
Se marchó.